La Embajada de Georgia en Argentina celebró su Día Nacional con motivo de los festejos de la Independencia, que conmemora la aprobación del Acta de Independencia en 1918, la cual estableció la Primera República Democrática de Georgia. Sucedió en la Ciudad de Buenos Aires con un evento de gala desarrollado en el Salón Dorado del Teatro Colón que incluyó un concierto de la Georgian Sinfonietta.

La Georgian Sinfonietta se hizo presente en la Argentina de la mano de su director, el Maestro Nurhan Arman, quien condujo para los presentes una emotiva selección de composiciones georgianas de firmas ilustres como Vazha Azarashvili, Guia Kancheli, Sulkhan Tsintsadze y Alexi Machavariani. Arman es un experimentado director de origen armenio, nacido en Estambul, de residencia en Canadá y fundamental para el entendimiento de la música de vanguardia de la región del Cáucaso. Su carrera profesional se desarrolla en tres continentes, donde ha dirigido orquestas como la Filarmónica de Moscú, la Orquesta del Hermitage de San Petersburgo e I Pomeriggi Musicali de Milán. Su discografía ha sido distinguida con el Premio Juno de Canadá y es invitado frecuente en festivales de Italia, Austria y España. Su promoción del repertorio regional ha tenido especial relieve junto a la Orquesta de Cámara del Estado de Tbilisi (la popular Georgian Sinfonietta), que fuera fundada en 2008 y que desde 2012 con la adquisición de instrumentos musicales del Barroco se ha convertido en la primera orquesta barroca del Cáucaso.

Por todo eso, su presencia en Buenos Aires, donde además de su presentación en la Gala de la Embajada de Georgia también brindaron un concierto para el público (en ese caso con un programa que incluyó el estreno argentino de una obra de Sulkhan Nasidze y otras dos composiciones de Wolfgang A. Mozart y Dmitri Shostakovich), fue un motivo de indudable relieve para un concierto que además dotó de color nacional mediante la música a la misión diplomática que con notable presencia y mano experimentada dirige el Embajador Gvaram Khandamishvili. Junto a los representantes de la Cancillería Argentina; del propio director del Teatro Colón; y de organismos de la sociedad civil, representantes de la cultura y de la colectividad georgiana en la Argentina, además de Radio Cultura y Amadeus Radio representadas por su director general. También se hicieron presentes, entre otros, el Embajador de la Unión Europea; los Embajadores de Italia, España, Reino Unido, Turquía, Armenia, México, Hungría, Serbia, Croacia, República Checa, Grecia, Austria, Rumania, Bulgaria, Suecia, El Salvador, Guatemala, Colombia, Congo, India, Marruecos, Azerbayan, Filipinas, Vietnam y los Encargados de Negocios de Polonia y Bolivia, entre otros, quienes también se unieron a la celebración.

Discurso del Embajador de Georgia en la Argentina, Gvaram Khandamishvili:

Estimadas Autoridades Nacionales y de la Ciudad de Buenos Aires, Estimados Embajadores y Representantes del Cuerpo Diplomático, Estimados Miembros de la Comunidad Georgiana, Estimados Amigos de la Embajada,
Me complace darles la bienvenida a la Celebración especial de nuestro Día Nacional, el Día de la Independencia de Georgia, que se celebra el 26 de mayo, justo un día después de que los argentinos conmemoran el aniversario de la Revolución de Mayo. Inicialmente, quiero agradecer a los Ministerios de Cultura y de Asuntos Exteriores de Georgia por hacer posible la realización del evento de esta envergadura, asimismo, a la Orquesta de la Cámara del Estado de Tbilisi, “Georgian Sinfonietta” por el acompañamiento musical. Les debo también un agradecimiento muy especial a mis colegas en la Embajada por su trabajo incansable y la dedicación para que este evento sea un éxito.
Estoy convencido de que celebrando juntos un día tan especial para nosotros, en este Teatro tan emblemático, acercará aún más a los dos países hermanos y los pueblos que se apasionan por el amor y el compromiso por sus patrias. Hoy disfrutaremos de las obras musicales más representativas y populares de los destacados compositores georgianos para poder así compartir con Ustedes un poco del sentir y del alma georgianos – forjados a lo largo de los siglos, en los entornos desafiantes de nuestra historia milenaria. La fe y los valores cristianos, sin lugar a duda, fueron un pilar fundamental en la formación de nuestra identidad y cultura única. Cabe destacar que este año celebramos 1700 (mil setecientos) años desde la adopción del cristianismo como la religión del Estado.
Además de ser uno de los primeros países en adoptar el cristianismo como la religión oficial, nos enorgullece que hemos contribuido a la humanidad no solo con la bebida sagrada – el vino (eso ya lo sabíamos), sino también, y según las recientes evidencias arqueológicas, con la tradición ininterrumpida de acerca de 8000 mil años de cultivación del trigo del pan, lo que convierte a Georgia en el centro de origen más antiguo de tanto de la vid como del trigo.

A lo largo de los siglos, hemos sido testigos del triunfo del gen georgiano en los grandes escenarios o en los círculos literarios y científicos del mundo, dejando una huella de rasgos culturales, costumbres o formas de ser georgianos en materia de las investigaciones científicas, las obras literarias, el arte, la música clásica o polifónica, el teatro, la ópera y las danzas tradicionales.
No quería dejar sin mencionar que la primera edición en castellano del poema épico georgiano del siglo XII, escrito por el poeta Shota Rustaveli – “El Caballero en la Piel de Tigre” fue publicada en la región del Cono Sur, en Santiago de Chile. El poema representa la esencia del gen georgiano, manifestado en los sentimientos y valores del humanismo, la igualdad, el respeto a la mujer, la amistad y el patriotismo. Quiero resaltar que en los años 1950, la Argentina albergó (entre nuestros otros connacionales) al científico georgiano Victor Nozadze quien estudió exhaustivamente ese poema y publicó varios estudios literarios sobre el mismo, tanto en Buenos Aires, como en Santiago de Chile, que resultaron transcendentales para las futuras publicaciones sobre ese fenómeno literario.
No quería dejar sin mencionar que el poema épico georgiano del siglo XII escrito por Shota Rustaveli – “El Caballero en la Piel de Tigre”, considerado una de las joyas literarias, fue estudiado exhaustivamente por el científico georgiano Victor Nozadze, quien vivió y trabajo en Buenos Aires y Santiago de Chile en los años 1950.
Volviendo al significado de la fecha que celebramos hoy, quisiera una vez más subrayar el hecho histórico que nos llena de orgullo tanto a los georgianos, como a los argentinos. La República Argentina no solo reconoció a Georgia como estado libre e independiente en 1919, sino fue el primero en hacerlo oficialmente con el decreto del Presidente Hipólito Yrigoyen. De este modo, se fundamentaron los profundos vínculos históricos que unirían a Georgia y Argentina para siempre.
Lamentablemente, la República Democrática de Georgia tuvo una vida corta – de solamente tres años, debido a la ocupación del país por parte de la Rusia soviética. Sin embargo, los setenta años bajo la órbita soviética no lograron detener la lucha del pueblo georgiano por la libertad y por la democracia. En 1991, Georgia restauró su independencia sobre la base del legado histórico-jurídico y democrático de la República Democrática de Georgia.
Hoy, Georgia se posiciona como un actor regional e internacional con la fuerte convicción y vocación europea – defendiendo la paz y estabilidad, promoviendo la cooperación, así como la conectividad económica y tejiendo los puentes con los socios y aliados en un mundo cada vez más cambiante y menos previsible. En el actual escenario global y dado que el sistema internacional basado en reglas sufre daños severos, es primordial que los países pequeños y medianos actúen con la firmeza y convicción para defender el concepto de la cooperación internacional, el apego al derecho internacional y traten de evitar que algunas diferencias nos alejen de los cambios profundos que el sistema internacional y los organismos internacionales requieren.

El objetivo estratégico de la política exterior de Georgia es fortalecer la soberanía del país y restaurar la integridad territorial de manera pacífica, dentro de las fronteras internacionalmente reconocidas. Rusia representa una amenaza y un peligro para la seguridad de la región del Mar Negro que, a su vez, es una región clave para garantizar la seguridad de Europa. En Georgia y Ucrania Rusia no solo viola las normas básicas del derecho internacional, sino también, sus acciones carecen de cualquier criterio moral. Nos es imposible reconciliarnos con tales acciones y bajo ningún concepto podemos desatender la premisa inicial sobre la cual fue creada la ONU: defender y garantizar la paz que tanto necesita nuestras regiones y el mundo.
A pesar de la ocupación militar por Rusia de las dos regiones indivisibles de Georgia, Abjasia y la región de Tsjinvali/Osetia del Sur, y las amenazas híbridas provenientes del vecino del norte, Georgia demostró con los hechos que está comprometida con la paz y la estabilidad regional y global. Como el representante especial de la OTAN para el Cáucaso del Sur comentó en su reciente visita a Georgia, Georgia ha contribuido mucho a la seguridad de la comunidad euroatlántica durante los últimos 30 años, y quizás, más que cualquier otro país que aspira a la membresía. A lo largo de las últimas décadas, hemos logrado la mayor interoperabilidad con los estándares de la OTAN y seguimos en la misma línea de trabajo.
La seguridad del Cáucaso del Sur y de la Región del Mar Negro es importante desde el punto de vista de la conectividad económica y energética. Dentro de los países del Cáucaso del Sur y Asia Central, Georgia es el único con la salida al mar, acompañada con la infraestructura que permite el acceso al mercado europeo de los hidrocarburos provenientes del Mar Caspio. Asimismo, Georgia desempeña un papel importante en el Corredor del Medio – la ruta multimodal de creciente importancia geoestratégica y la más corta y segura que conecta a China con Europa. Gozamos, además, de una amplia red de acuerdos de libre comercio, entre ellos, con la Unión Europea y también del entorno amigable para negocios, lo que pone en valor nuestro rol como hub regional.

En el contexto de la conectividad, cabe destacar que El Parlamento Europeo y el Consejo de la Unión Europea aprobaron otorgar el estatus de Proyecto de Interés Mutuo, al cable submarino de electricidad del Mar Negro que conecta a Georgia con Rumania. Esta iniciativa georgiana se considera un componente clave de los esfuerzos por mejorar la seguridad energética y diversificar las rutas de suministro entre Europa y el Cáucaso del Sur.
Estimados invitados, quisiera referirme una vez más a la solidez de los vínculos entre Georgia y Argentina y constatar que las relaciones han alcanzado una madurez histórica en los últimos años. La reunión entre los Cancilleres en el marco de la Conferencia de la Seguridad de Múnich en febrero pasado, segunda en dos años a nivel de los Cancilleres, reafirmó una vez más la sólida cooperación y sirvió para afianzar aún más los vínculos que nos unen.
Para concluir, quisiera contarles que según se dice, donde se encuentren un georgiano y un argentino, es inevitable que tres cosas sucedan: ellos tomarán el vino excepcional, surgirán conversaciones sobre fútbol y muy probablemente, sobre la política. Hoy, ya se mencionaron los temas de la política internacional, degustaremos el vino georgiano después de la parte musical del evento y a lo que se refiere al tema de futbol, es un verdadero privilegio poder disfrutar de la fiesta deportiva – el mundial – por segunda vez acá en Argentina. Esperamos ansiosamente la definición de la lista del equipo Campeón del Mundo. Mientras, Georgia espera con mucho entusiasmo que Khvicha Kvaratskhelia nos traiga Balon de Oro sin haber jugado el mundial.
¡Que disfruten del día, que viva la amistad georgiano-argentina!
¡Muchas gracias!
Escucha a la Georgian Sinfonietta en el Festival Barroco de Tibilisi 2024: