La Orquesta Juvenil Argentina, integrada por 130 chicos y chicas de toda la Argentina, bajo la dirección de Popi Spatocco y junto a Sandra Mihanovich, Marcela Morelo y Patricia Sosa como invitadas, celebró la obra de la cantante con una convocatoria récord de alrededor de 17 mil personas que colmaron el Parque Libres del Sur.
El Festival SOIJAr 2026, organizado por Fundación SOIJAr (Sistema de Orquestas Infantiles y Juveniles de Argentina)con el apoyo y acompañamiento del Consejo Federal de Inversiones (CFI), el Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires y de la Municipalidad de Chascomús, tuvo un cierre multitudinario ante unas 17 mil personas, este sábado 31 de enero, con una celebración de la obra de la cantante protagonizada por la agrupación orquestal formada por músicos de entre 15 y 21 años.
Jóvenes músicos que llegaron a la ciudad bonaerense desde todas las provincias de nuestro país para compartir una experiencia pedagógica y artística que se consolida año tras año como punto de referencia para las agrupaciones musicales infantiles y juveniles de toda la Argentina.
Bajo la batuta de Popi Spatocco, director musical de la “Negra” durante sus últimos 24 años de trayectoria artística, la Orquesta Juvenil Argentina abrió el concierto “Chascomús celebra a Mercedes Sosa” con una versión instrumental de Balderrama que permitió lucir la amplia paleta sonora de la agrupación, conformada durante tres días de trabajo intenso y sostenido, acompañada por la virtuosa y precisa guitarra de Leonel Iglesias, quien también sumó su colaboración, y el percusionista Manuel Bohórquez.

A continuación, la aparición en escena de Sandra Mihanovich para interpretar Serenata para la tierra de uno fue el inicio de una secuencia intervenida ocasionalmente por la voz y la imagen de la Negra Sosa reflexionando en torno al rol social del artista, durante la cual se sucedieron clásicos que marcaron a fuego distintas etapas de la carrera de la artista que llevó el folclore argentino al mundo.
Cabe destacar que, como si se tratara de una señal desde algún lugar del cosmos, la celebración de Mercedes Sosa en el marco de “El Festival” SOIJAr coincidió con el 61 aniversario de la noche en la cual, desafían a la organización, Jorge Cafrune invitó a la cantante al escenario del Festival Nacional de Folclore de Cosquín, dando inicio a una maravillosa historia que este sábado 31 sumó una nueva página.
Para la chacarera Entre a mi pago sin golpear sumó su voz Marcela Morelo, que siguió en plan solista con Jamás te olvidaré, antes de unirse con Patricia Sosa para hacer juntas Razón de vivir, muy festejada por la multitud.

Concebido en 2005 como una instancia de formación para chicos y chicas que abrazan la música como un instrumento de crecimiento y transformación personal y comunitaria, año tras año “El Festival” abordó una diversidad de estilos musicales.
A tal fin, la colaboración de artistas reconocidos que generosamente comparten su talento, como lo hicieron también Nahuel Pennisi, Florencia Otero y el trío Vox Popurri en la jornada inaugural, y los integrantes de La Bomba de Tiempo y directores como el maestro Guillermo Scarabino y Hadrian Ávila Arzuza en la segunda, completa la experiencia y plantea un escenario en el cual la música es un punto de diálogo e intercambio intergeneracional que completa la experiencia que sus participantes vivencial a lo largo de casi una semana.
Además, sin duda alguna la visibilización y la ampliación de los alcances de la obra se potencian con la presencia de figuras como Mihanovich, Morelo y Sosa, que tuvo su momento en solitario con Gringa chaqueña, antes de compartir Sube Sube con Sandra y con los miles que se sumaron desde la maravillosa platea natural del Parque.
Enseguida, la Juvenil Argentina entrega una enérgica versión instrumental de Juana Azurduy, llena de matices y contrastes que permitieron el lucimiento de los músicos, a los que se sumaron las tres cantantes para el tramo final que con Sólo le pido a Dios y Todo cambia volvió a convocar al canto colectivo que concluyó en una interminable ovación final que premió el trabajo de los chicos y los invitados.

Un inicio con el folclore como lenguaje universal, un invitado especial y un fin de fiesta a puro baile
Como prólogo de “Chascomús celebra a Mercedes Sosa”, la Orquesta Juvenil Argentina brindó una virtuosa interpretación de Capricho español, de Rimsky Korsakoff, obra que toma melodías y ritmos populares de España y los transforma, con una orquestación brillante, en un despliegue de color y virtuosismo sinfónico que los músicos interpretaron con enorme destreza conducidos por Ezequiel Silberstein, uno de los directores orquestales argentinos más destacados de su generación, que también compartió generosamente su talento para enriquecer “El Festival”.
Del mismo modo que acompaña la obra desde hace casi dos décadas el periodista, médico y músico Nelson Castro, quien como ya lo había hecho la noche anterior, exhibió su condición de estudiante de Dirección Orquestal al frente de la Juvenil Argentina para una festejada versión de Tengo un candombe para Gardel, que a su término abrió un espacio para la intervención de Valeria Atela, Directora Fundadora de la Fundación SOIJAr, para agradecer el incansable trabajo de los referentes de los núcleos agrupaciones orquestales infantiles y juveniles de todo el país, indispensable para que cada año más de 450 chicos puedan llegar a Chascomús para ser parte de “El Festival”.

Entre las características de “El Festival” resulta imposible obviar su proyección a la comunidad de Chascomús, que en esta edición se tradujo en la puesta en marcha de “Folclore-Escuela”, una nueva propuesta protagonizada por referentes de las agrupaciones de danza folclórica argentina de la ciudad, quienes transformaron un sector del Parque en una gran clase abierta para quien quisiera sumarse.
Experiencia que de algún modo tuvo su coronación con la gran peña abierta que cerró la jornada junto a escenario de “El Festival”, frente al área en la que los Food Trucks de comidas y los puestos de la Feria de emprendedores y artesanos locales iban apagando sus luces.
Sobre Fundación SOIJAr
Fundación SOIJAr nació el 4 de octubre de 2004, cuando el maestro José Antonio Abreu reconoció a la Orquesta-Escuela de Chascomús, creada y dirigida por Valeria Atela, como un «fenómeno extraordinario». «Aquí se está gestando un movimiento mundial», afirmó el maestro y referente mundial del movimiento de orquestas infantiles y juveniles al vislumbrar en aquella iniciativa la semilla de un sistema nacional de orquestas y coros.