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jueves 23 de marzo de 2017

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Los centros más importantes de arte se desplazan

Por Stella Sidi

En la historia del arte de principios del siglo veinte, París fue el centro de reunión obligado para los artistas. Después de la segunda guerra mundial, los artistas se congregaron en New York. Ahora, sin dudas, la usina del arte es Berlín. Después de las profundas heridas que dejó la guerra, la ciudad resurgió de las cenizas y se reinventó a sí misma, hasta convertirse en uno de los principales centros de arte del planeta. Atraídos por la libertad creativa, la infraestructura y el bajo costo de vida de la capital alemana, conviven cientos de artistas de los cinco continentes. Entre ellos, muchos argentinos, como Tomás Saraceno, Charly Nijensohn, Edgardo Rudnitzky, Miguel Rothschild, Manuel Esnoz, Marula Di Como, entre otros.

En Berlín tiene su principal taller el danés Olafur Eliasson, uno de los artistas contemporáneos más reconocidos. En una antigua fábrica de cerveza montó un estudio donde trabajan unas cincuenta personas -artesanos, arquitectos e historiadores del arte- y forma a las nuevas generaciones en colaboración con la Universidad de Arte de Berlín. Eliasson representó a Dinamarca en la bienal de Venecia de 2003, expuso en varios museos y galerías de arte internacionales, incluyendo el Centro de Arte Reina Sofía de Madrid y Tate Modern en Londres, donde estuvo expuesto su gigantesco Weather Project. Su obra explora la relación entre naturaleza y tecnología, donde en ocasiones elementos como la temperatura, el olor o el aire se convierten en parte de la escultura cuando se representan en un contexto artístico.

Berlín cultiva el bajo perfil. Una gran cantidad de galerías de arte -varias internacionales- no dan a la calle. O no tienen un cartel que las identifique. Pero representan a artistas de la talla de Eliasson, Ai WeiWei, Tobias Rehberger y Rirkrit Tiravanija.

¿Se puede vivir del arte en Berlín? El sí es unánime. Si no alcanza con la venta de obras, hay otras alternativas, las universidades las ofrecen y hay becas.

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