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jueves 23 de marzo de 2017

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La Biennale di Venezia, Parte II

Por Stella Sidi

I Giardini es un espacio verde encantador con los pabellones de los países, algunos desde el inicio de la Bienal histórica y otras más recientes y quizás efímeras para la ocasión , como la de Finlandia, creado en otra época con la idea de desmontarla, cosa que no pudo hacerse. En él, la artista Antti Laitinen decidió crear una obra conceptual, llevando un trozo de Finlandia a Venecia, talando árboles de abedul y reconstruirlos frente al pabellón asignado a su país. También otra artista del mismo país, Haapoja, crea un proyecto sobre el árbol que cayó en la bienal de 2011 sobre el pabellón, interrumpiendo la muestra de ese momento.

La artista australiana Simryn Gill creó un clima bellísimo con fotografías, un gran cuenco de apariencia de bronce y elementos cotidianos. La idea de rescatar la identidad a pesar de la incorporación de nuevas culturas.

Alemania y Francia intercambiaron pabellones. El primero presenta al chino Wei Wei que forma una obra en la que emplea emplea 886 banquitos de madera hechos por artesanos cuya experiencia es difícil de encontrar, y está instalada como estructura rizomántica expansiva que habla del incremento en los volúmenes de los organismos en las mega ciudades del mundo. Estas piezas pertenecían a las familias que se heredaban. Era un trabajo muy buscado, que caducó en la actualidad con los bancos de aluminio.

Francia presenta un trabajo muy interesante de sonido mediante videos, Ravel- Unravel. La artista Anri Sala presenta en un video la ejecución del concierto de Ravel y en el otro una intervención del mismo creando una tercera composición, el utilizar el pabellón alemán le da una ventaja de sonido y arquitectura.

En una poética ambientación de Canadá, la artista Shary Boyle presenta música para el silencio. La artista explora el concepto de soledad y aislamiento. La figura de una adolescente en bronce que se encuentra en lo alto del pabellón afuera, observando al espectador. Dentro en una penumbra, figuritas de porcelana sobre tocadiscos que no funcionan como tales, una imagen proyectaba en blanco y negro de una sordomuda que se expresa con señales y una especie de caverna donde se distinguen mediante cambio de luces dos imágenes de una mujer mitológica misteriosa, en uno de los casos en blanco y negro.

El Pabellón de Gran Bretaña presenta English Magic de Jeremy Deller, refleja la compleja constitución de la sociedad inglesa, entre tradicional, cerrada y la actual completamente abierta, el pabellón deviene psicodélico. La imagen de una gran águila que encierra una anécdota al igual que un personaje levantando un barco de Venecia. Al final del pabellón servían té.

Los países nórdicos presentan un pabellón bellísimo en penumbra, poético ecológico, mostrando el ciclo de la vida, después de la muerte. Que en estado de putrefacción alimenta a los árboles que nos ofrecen el oxígeno. Hay amplificadores en torno a un árbol, y luego de soplar en un dispositivo, éste emite un sonido al convertir el anhídrido carbónico en oxígeno, que deviene musical.
Holanda muestra un pabellón por fuera tapizado de diarios, por dentro…independientemente de la intención del artista me parecen una especie de objetos esculturas relacionadas con la enseñanza y la historia del arte, visualmente muy atractiva.

El pabellón de España se ve armoniosamente intervenido con escombros. La obra de Lara Almarcegui parte de la toma de conciencia de la ciudad, de sus descampados y de sus edificios como punto de partida para reflexionar sobre la evolución de la propia urbe y los elementos que la componen. Se trata de una amplia instalación que incluye un proyecto de investigación sobre la isla Sacca San Mattia de Murano, espacio que ha servido como vertedero de los residuos procedentes de la fabricación del vidrio y de los materiales de construcción de las obras realizadas en el centro histórico o en otras islas de la Laguna en Venecia.

No pudimos ver los pabellones de Rusia, porque no funcionaba tecnológicamente, tampoco el de Israel porque coincidía con el Día del Perdón, y el de Venezuela estaba cerrado temporariamente.

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