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miércoles 25 de abril de 2018

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“Este telescopio es especial para captar la luz de los discos de polvo, donde se gestan los planetas”, explicó Karina Kaputti

“Este telescopio es especial para captar la luz de los discos de polvo, donde se gestan los planetas”, explicó Karina Kaputti

La Astrónoma argentina que brilla en la Universidad de Groningen, en los Países Bajos, en conversación con Nora Bär en “El Arcón”, explicó su nuevo e innovador proyecto. El telescopio espacial James Webb será complementario del Hubble ya que opera con ondas infrarrojas.

“Para ver las galaxias distantes, necesitamos ir al infrarrojo. Porque si bien la luz de estas galaxias se emitió también en el de ultravioleta y en el óptico, al estar muy lejos la vemos corrida al infrarrojo por el efecto doppler”, explica la astrónoma. Además, ejemplifica que “ocurre lo mismo cuando uno escucha la sirena de una ambulancia que se está alejando o se está acercando y la tonalidad que uno siente es distinta. Ese es el efecto que uno está oyendo, una onda de sonido que está emitida por un cuerpo en movimiento. En el universo pasa lo mismo pero lo que se mueve es el universo en sí mismo”.

Karina Caputi además de ser Licenciada en Física en el Instituto Balseiro y Doctora en astronomía en Universidad de Edimburgo, es una apasionada por descubrir el origen y la evolución de las galaxias. “Desde principios de la humanidad nos preguntamos qué es lo que brilla en el cielo, así se le da espacio a la astronomía. Cuánto más vemos de esos objetos, más curiosidad nos da saber cuándo se formaron, desde cuándo existieron en el tiempo cósmico”, admite.

Cuando miramos al cielo estamos haciendo un viaje al pasado. Para llegar a la actualidad, pasaron más de trecemil millones de años luz desde que se encendieron las primeras que se encendieron las primeras galaxias. “Al principio, el universo era demasiado caliente como para condensar materias, es decir, para formar estrellas y galaxias. Cuando el universo se expande y toma cierta magnitud, comienza a enfriarse. Entonces los protones y los electrones se combinan formando átomos de hidrógeno. Los mismos son opacos a la luz y no dejan pasar a la radiación. Ahí empieza la edad oscura”. Hasta el momento, hubo grandes cambios desde la tecnología los cuales no ayudan a acortar cada vez más esos años de distancia.

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